Teología
Abril 28, 2008 por Mr. Singer
El viernes pasado estaba sentado en mi oficina y en un “lapsus interruptus” vi en la repisa donde tengo algunos libros y carpetas el lomo de un libro que había comprada hace como dos años en el aeropuerto de Ezeiza cuando me volvía para México. Este libro lo había hecho Juan Pablo Sorín, jugador y capitán de la selección Argentina por aquel entonces, llamado “Grandes chicos”. El libro tenía como fin recaudar fondos para escuelas rurales y trataba acerca de la niñez de escritores, dibujantes, actores y cantantes famosos. Cada uno dedicó una obra de su autoría y me detuve en uno que me gustó mucho puesto por un escritor uruguayo llamado Eduardo Galeano y de autoría inédita llamado “Teología”. Dice así:
A los cinco años de su edad, Vera Navratil alzó la mirada
hacia la alta noche de Montevideo y preguntó a su madre:
- Los muertos, ¿se van al cielo?
- Sí.
- Y cuando Dios se muere, ¿a qué cielo se va? ¿Se va a un
cielo especial, que está más arriba?
Lejos de allí, en Riberiao Preto, Marcos Awad, de la misma
edad que Vera, estaba esa misma noche mirando las
mismas estrellas. Y preguntó a su madre:
- Y a nosotros, ¿quién nos hizo?
- Nos hizo Dios.
- ¿Y a Dios?
- ¿A Dios qué?
- ¿Quién lo hizo?
- A Dios no lo hizo nadie. Dios se hizo a sí mismo.
- ¿Y la espalda? ¿Cómo hizo Dios para hacerse la espalda?
Me encanta la inocencia de los chicos y me gusta acordarme de cuando tenía este tipo de razonamientos que hoy me tienen sin cuidado (lástima que sea así)
Esto me llevó a un viejo comercial colombiano de Noel que capta perfectamente este espíritu. Ahí va…