En abril de 1992, un joven gringo decidió internarse solo en el monte McKinley, una de las partes más salvajes de Alaska. Donó los 25,000 dólares de su cuenta de ahorro, dejó su coche y pertenencias y partió solo hacia el norte.
Se llamaba Christopher Johnson McCandless.
Cuatro meses después, su cuerpo fue encontrado por un cazador de ratones. Estaba descompuesto en un camión abandonado. Pegada a la ventana, había una nota que decía:
“Attention possible visitors. S.O.S. I need your help. I am injured and near death and too weak to hike out of here. I am all alone. This is no joke. In the name of God please remain to save me. I am out collecting berries close by and shall return this evening. Thank you”
Ramón, gran amigo de Mr. Singer, me contó hace poco esa historia (narrada en la última novela de Jon Krakauer).
Hoy me enteré de que el 21 de septiembre se estrena la película basada en esos hechos. Se llama (como el libro de Krakauer) Into the Wild, y fue escrita y dirigida por uno de los tipos más talentosos de Hollywood: Sean Penn.
Aquí el trailer: